Cuando la guerra grita en la tierra herida,
y el cielo se rompe en humo y dolor,
cuando la noche parece infinita,
aún late escondida la luz del amor.
Entre ruinas camina la vida despacio,
buscando en el polvo un brote de paz,
y en medio del miedo, pequeño y tenaz,
un sueño resiste bajo el cielo infernal.
Porque aunque el trueno reclame victoria
y el miedo pretenda quedarse a vivir,
la esperanza escribe otra historia
que el odio jamás podrá destruir.
Y un día el silencio será primavera,
los campos volverán a florar,
y donde hoy la guerra levanta fronteras,
la tierra dormida volverá a despertar.
En medio del fuego resiste esa vida
aunque la noche se extienda sin fin,
entre las ruinas florece escondida
una esperanza que quiere vivir.
La guerra levanta su voz de dolor,
rompiendo los sueños que quieren crecer,
pero en silencio germina el amor
con la promesa de volver a nacer.
Y cuando el mañana despierte la tierra
y el miedo se marche perdido en ayer
y allí donde un día rugía la guerra,
la paz cantará y volverá a florecer.
